domingo, octubre 31

La muerte de la imaginación...


"Lo que más temo es la muerte de la imaginación"
Sylvia Plath

El corazón no tiene quien le escriba,
nadie se atreve a cruzar la noche
remando en la intemperie
( nadie se ve )
Y si no fue más que un amor negro,
susurrante que nada da,
el viaje más lejano
fue el de mi cabeza hacia su hombro
( el más inútil )
La rama golpea en la terraza
pero es solamente oscura.
El miedose sienta
a comer un pastel en la cocina
( y dice que es real )
¿Alguien pudo tocar a la desesperación?
Terciopelo, papel de diario, una lata oxidada,
no hay vacuna contra las superficies.
El mundo es un hueco tapado con barniz
( y no respira. )

De Paulina Vinderman.

jueves, octubre 28

En el fondo el olvido


"En el fondo el olvido es un gran simulacro repleto de fantasmas " Mario Benedetti

Como un cuadro que ha sido descolgado a destiempo
y deja una marca gris en la pared vacía,
mi cuerpo se desprende más allá del olvido,
ocupa su lugar.
Lejos del paraíso, donde ya no es posible
enmascarar el sueño desencajado del desaparecido,
ni blanquear la mano atormentada del delito,
ni difamar los labios en mitad de la piedra.
Como el escalador que apoya todo el cuerpo
en los resquicios del vacío, paso sin ser notada
abriendo las compuertas borrando los caminos,
con la boca nodriza y los ojos ausentes.
Rehén de la memoria, rememoro el olvido,
ese gran simulacro repleto de fantasmas
que arrastran su silencio hacia el abismo.
Como el ilusionista
que dibuja pañuelos en la seda del aire,
me guardo inútilmente una paloma
quebrada en las trincheras de la noche.

De Rosana Acquaroni.

miércoles, octubre 27

Certidumbre de ausencia.


Regreso al mismo café.
Las horas lentas que pasaron en vano
atraviesan conmigo la puerta giratoria.
Y al fondo, entre las mesas,
una sonrisa tuya me mira como entonces.
Pero otra vez esos labios extraviados
tampoco son tus labios, no hay sonrisa
y el mármol de esta mesa
certifica en mis manos un mensaje de frío.


De Amalia Iglesias.

lunes, octubre 25

L'oiseau


Me posé en el alambre de aquel día.
El Sol estaba exhausto.
Soportaba su corona de invierno.
Un vaho translúcido sedaba la ciudad.
Sólo el cielo encontró con qué cubrirse.
Los álamos sin tierra,
sin su arraigo mimético en el suelo,
intercambiaban risas de ojos tristes, de ajena desnudez.
Tu lienzo, contra el álamo, esperaba
"El Sol reparte sus oros,
los álamos verde-plata
se engalanan y hacen coro
de los coros de cigarra"
Las plumas que me arrancaste
no hizo falta que volvieras a pintármelas.
Me posé en el columpio de alambre de tu firma
y despunté mis arias.


De Esther Giménez.

jueves, octubre 21

Asedio


"Si te ponen miedo mis ojos ausentes,
mis ojos noctámbulos, mis ojos dementes..."

León de Greiff

No me culpes.
Por rondar tu casa como una pantera
y husmear en la tierra tus pisadas.
Por traspasar tus muros,
por abrir agujeros para verte soñar.
Por preparar mis filtros vestida de hechichera,
por recordar tus ojos de hielo
mientras guardo entre mis ropas
un punzón de acero.
Por abrir trampas
y clavar cuchillos en todos tus caminos.
Por salir en la noche a la montaña
para gritar tu nombre
y por manchar con él los blancos paredones
de las iglesias y los hospitales.
Hay en mí una paloma
que entristece la noche con su arrullo.
Mi noche de blasfemias y de lágrimas.

"Círculo y Ceniza"

De Piedad Bonnet.