viernes, enero 13

Versos al tiempo

El tiempo es un esquivo dromedario
que busca sus oasis en las almas.
Es el dios inflexible y desvelado,
habla un idioma siempre diferente.
Su majestad nos viste de cenizas.
Devora posesiones, embelesos, presencias;
apaga el esplendor de los augurios,
y nos ofrece como frutos secos
a la muerte.

De Serafina Nuñez.

En

En la larga desolación, de que la luna
se tienda sobre mi corazón,
aunque yo no lo quiera,
de que el pez se agarre a mi voz,
sin que yo pueda mover una sola de mis intenciones,
atada para siempre a una mesa,
a la mesa de un cuarto vacío;
en esta larga desolación me permito alguna locura,
de cuando en vez, luna quieta,
que se agarra a mi ventana,
que quiere abrir mi corazón, mi puerta, la llaga
la llaga de luz que se ambiciona;
la agobiante asfixia de entreabrir esa puerta y ver a alguien,
alguien que no soy yo -pero que finge serlo-
atada a una mesa, en un cuarto vacío,
mientras me ponen una inyección para sobrevivir,
mientras la luna se pasea
por el fondo verde de mi corazón
y mientras alguien, alguien que no soy yo,
entreabre esa puerta que da a una habitación,
a un cuarto oscuro, oscuridad que se niega a comprender,
mientras la luna corre por entre la oscuridad de aquel cuarto vacío,
de aquel cuarto, entreabierto, con estantes llenos de luz
-llagas abiertas- que se consuman en un sacrificio
-que no ha sido pedido-, en ese cuarto, donde alguien,
-que no es aquella que no soy yo-, finge dolerse,
de una llaga que no da luz, ni se ambiciona.

De Paloma Palao.

viernes, diciembre 9

Te seguiré callada



Te seguiré por siempre, callada y fugitiva,
por entre oscuras calles molidas de nostalgia,
o sobre las estrellas sonreídas de ritmos
donde mecen su historia tus más hondas miradas.
Mis pasos desatados de rumbos y fronteras
no encuentran las orillas que a tu vida se enlazan.
Busca lo ilimitado mi amor, y mis canciones
de espalda a los estático, irrumpen en tu alma.
Apacible de anhelos, cuando el mundo te lleve,
me doblaré el instinto y amaré tus pisadas;
y serán hojas simples las que iré deshilando
entre quietos recuerdos, con tu forma lejana.
Atenta a lo infinito que en mi vida ya asoma,
con la emoción en alto y la ambición sellada,
te seguiré por siempre, callada y fugitiva,
por entre oscuras calles, o sobre estrellas blancas.

De Julia de Burgos.

jueves, diciembre 8

La vida plena.


A algunos les han quitado las ganas de hablar,
pasan mudos por el amor,
aman perros vagabundos
y tienen una piel tan sensible
que nuestros pequeños saludos cotidianos
pueden producirles heridas casi de muerte.
Nosotros, seres amables e inofensivos,
miramos los gatos enfermos,
las mujeres con collares
que pasan por la calle
y sentimos un desamor agradable,
casi suficiente.

De Juana Bignozzi.

viernes, julio 15

Mujer que duerme


La mujer ve la luna cruzar por el rectángulo
y abraza al perro
antes de abrirse al sueño.
Luna sobre la piel
piel de sirena
Sueños desportillados
amaneceres blancos
Se estira, lee lo que escriben sus amigos
los ama tanto
los ama a todos
El penacho del volcán le avisa
que hay viento norte
A los cincuenta y tantos,
dueña de una ventana
de diez metros de largo
su vientre está dormido
Las sábanas son frescas
La ciudad gime
La mujer sueña
De Ana María Rodas.